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domingo, 28 de marzo de 2010

LA APLANADORA DEL ROCK PRESENTO EN TILCARA AMAPOLA DEL ’66


LA APLANADORA DEL ROCK PRESENTO EN TILCARA AMAPOLA DEL ’66

Divididos, patrimonio de la humanidad

Después de ocho años sin editar un disco de estudio, Ricardo Mollo, Diego Arnedo y el baterista invitado Catriel Ciavarella volvieron a hacerse presentes en las bateas. Y la “inauguración” en vivo fue entre las montañas jujeñas.




Por Mariano Blejman

Desde Tilcara, Jujuy

Sobre el cierre, Divididos encara la última cuesta con la mochila ya un poco menos pesada: esta emocionante versión de “Mañana en el Abasto” con el erke de Fortunato Ramos y la voz de Micaela Chauque viene a develar que el espíritu de la canción de Sumo de que blasfemaba Luca Prodan no era otra cosa que una baguala, que ahora rasguñan (y desgarran) Ricardo Mollo, Diego Arnedo y Catriel Ciavarella, con esa aridez contundente que tan bien les cae en este marco imponente. Estos arrieros vienen arriando sus penas, pero también sus alegrías. La pena de haber tenido que esperar ocho años para volver a editar un disco de estudio (Amapola del ’66), la alegría de encontrarse con el entorno de Tilcara, que tan bien les sienta y que esta vez rondó los quince mil espectadores, e inundó el predio de hippies autóctonos, pobladores de la zona, mochileros wi fi, rockeros del palo del noroeste argentino, y algunos porteños entusiasmados, que ya tenían ganas de comprar una nueva remera de Divididos. No es que Mollo y los suyos se hayan ido a ninguna parte en todo este tiempo, ni que hayan estado retirados, pero ésta es la vuelta al circuito de la industria discográfica de la Aplanadora del Rock con los pies puestos sobre la tierra, con un disco y dvd que muestra lo mejor de la banda, sin aportar tal vez furiosas novedades, pero que en poco tiempo estará llegando a los 30 mil ejemplares vendidos. E irá por más.

Así, con sus obsesiones que estiraron el nuevo parto creativo y sus mañas adquiridas por el paso de los acontecimientos (entre las que se incluye la negativa absoluta a hacer entrevistas con medios gráficos desde hace casi una década), Divididos vino a Tilcara a aplanar algunas ideas: por ejemplo, que ocupan un lugar cabeza a cabeza presumiblemente junto a La Renga como bastiones de lo que una parte del rock se suponía que debía ser en los años ’90: militancia musical y algo política, puente cultural hacia sonidos originarios y rock de masas algo eruditos y menos “cabezas”. Tal vez el público de Divididos haya aceptado naturalmente esa búsqueda sonora hacia el interior de la Pachamama, sin que por eso la banda haya perdido el aplomo de power trío, que parece más bien un trío de bateristas (dos de ellos frustrados por el éxito de estar frente al público). Lo cierto es que nadie pudo ocupar ese lugar, tal vez porque fue inventado por ellos.

Pero antes de esa memorable versión de “Mañana en el Abasto”, que invita al cuidadoso y agitado pogo de altura, han pasado casi dos horas desde que sonaron los primeros acordes de “El arriero” en el comienzo del show, “con la bendición de la Virgen”, en palabras de Mollo. El concierto, que sufrió una demora por lluvia, se hizo en una explanada recién emparejada por los tractores de la municipalidad local, pero financiada por el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi. Curioso hasta dónde llega la geografía porteña: o bien se trata de un corrimiento de la General Paz hasta la frontera con Chile, o es otra idea más para que los vecinos de Buenos Aires no se quejen del ruido y los temblores de los recitales.

En fin, mejor volver al concierto: después del guiño de rigor hacia aquella (no tan lejana) era de la boludez, Divididos se despacha con cuatro temas de Amapola del ’66, como para dejar en claro el motivo del encuentro: “Hombre U”, “Buscando un ángel”, “Mantecoso”, “Muerto a laburar”. Y justo cuando la masa empieza a pedir por el pasado, Mollo pregunta “¿hay algún tucumano aquí?” y entona su voz rasposa con “Vientito del Tucumán” (Gol de Mujer, 1998) y “Par Mil” (Narigón del Siglo, 2000), y se levanta otro chapoteo.

A partir de “Avanzando retroceden”, Divididos prepara otra de sus baterías: la de artistas invitados. Entonces se hace oír la voz de Micaela Chauque y, para “La flor azul” (ese tema que solía cantar Mercedes Sosa), suben, entre otros, Gustavo Patiño, Juan Saavedra y Sandra Farías, que junto a Franco Tolaba en sikus se quedan para encarar el imbatible “¿Qué ves?”. En “Guanuqueando” es el turno de Los Amigos de Vilca y en “Boyar”, Facundo Nardote se apropia del lap steel. Desde ese momento, todo va hacia arriba: primero con la fuerza de “Senderos”, después con el ¿minimalismo? de “Jujuy” (de Amapola del ’66), y de nuevo Micaela Chauque dice “de arriba viene lloviendo, de abajo viene tronando, nosotros con Divididos, la tradición festejamos”. Entonces la fiesta estalla con “Mañana en el Abasto” y no hay erke, charango, porro, gorra andina ni bombo que resista tal sincretismo histórico y musical que aquí ocurre con este tema.

El camino del colla rockero sube la cuesta ascendente con “Perro Funk” y ofrece un triplete poderoso con “Rasputín”, “El 38” y “Ala Delta”, antes de cerrar con “Amapola del ’66”, otra vez ante la lluvia molesta, como para dejar en claro que el pasado no es más que un prolegómeno de lo que está por venir. Y lo que está por venir es un camino incierto hacia el interior de la Pachamama. En esto de caminar hacia adelante, se sabe, cada uno atraviesa su propio calvario. Pero al final, siempre hay oportunidad de redención.



Permalink:
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-17415-2010-03-28.html

domingo, 7 de marzo de 2010

Viajar al Norte costará un 20% más este año



Domingo 7 de Marzo de 2010 Los lugares preferidos por los tucumanos para tomarse unas minivacaciones son Tafí del Valle, Cafayate (Salta) y Tilcara (Jujuy). Cataratas del Iguazú y Brasil son los destinos más elegidos por los matrimonios sin hijos y las parejas.


Aunque todavía falta un mes para la Semana Santa, muchos tucumanos ya se anticiparon a realizar sus reservas hoteleras. Según los operadores turísticos, el lugar predilecto es Tafí del Valle, que ofrece la megaescenificación de La Pasión como plato fuerte. Le siguen en orden de preferencias, Cafayate y la capital salteña, Tilcara y Purmamarca (Jujuy) y las Cataratas del Iguazú, este último muy elegido por matrimonios y parejas, más que por grupos familiares, como es en el caso de los destinos antes mencionados.

Los turistas pagarán por su estadía un 20% más que el año pasado, según coinciden las agencias de viaje consultadas. No obstante, muchos prefieren pagar al contado para evitar el recargo de las tarjetas de crédito. "Por tratarse de temporada alta la hotelería sube normalmente un 15% y después vuelve a bajar, pero además tenemos un 20% de incremento en la gastronomía a lo que se suman las últimas subas en el combustible", reconoce Luis Japaze, dueño de una agencia.

Precios y destinos

En Tafí del Valle el alojamiento puede costar entre $ 200 y $ 300 la habitación doble, con desayuno buffet. No hay mayores diferencias de precio entre hosterías, hoteles de tres estrellas y estancias.

Un sondeo entre las agencias de viaje revela que los destinos más tentadores para los matrimonios sin hijos y las parejas son Brasil y Cataratas. En el primer caso, Buzios, Porto Galhinas y Río de Janeiro son las opciones más solicitadas, según Javier Magariños, empleado de una compañía turística. Las siete noches en cualquiera de estos lugares ronda los 1.000 dólares. En tanto, un viaje a las Cataratas del Iguazú, en avión, con estadía de tres noches en hotel de tres estrellas oscila entre $ 1.100 y $ 2.200. El paquete con media pensión incluye excursiones del lado argentino y brasilero, recorrido por Ciudad del Este para hacer compras y una visita a la represa Itaipú, cuenta José Ramos, dueño de otra agencia de turismo.

En Carlos Paz, Córdoba, cinco noches, puede costar alrededor de $ 1.200, dependiendo de la calidad del hotel. Si el objetivo es ir a Salta, tres noches, con viaje y estadía, incluidos, el paquete puede costar unos $ 700 por persona. Y más barato les saldrá a los que quieran quedarse en Tucumán y disfrutar de los valles, porque las tres noches en hotel y las excursiones pueden salir en total $ 600.

Impronta cultural

Por su impronta cultural y religioso, Tafí del Valle y Tilcara (Jujuy) son los sitios ideales para quienes participan de las actividades de la Semana Santa de un modo especial. Adriana Tejerizo, gerente de una agencia, calcula que en Tilcara un hotel de tres estrellas de base doble, con desayuno, puede rondar los $ 320. "El problema es que en ese lugar hay poca oferta de este precio, lo que hace que sea la primera en agotarse. Después quedan solamente los hoteles de cuatro y cinco estrellas que son mucho más caros, alrededor de $ 500, por lo que hay que hacer las reservas con bastante anticipación", aconseja. Sin embargo, señala que puede haber otras alternativas de alojamiento en pueblos cercanos.

"Después de una temporada buena, la que le sigue no suele ser tan favorable", dice Ramos. "Como la que tuvimos en 2009 fue bastante difícil a causa de la gripe A y por la crisis internacional, esperamos que esta sea realmente buena y que toda la gente pueda viajar tanto como en el verano", augura.



Cuánto vale cada pasaje
- A Cafayate, Salta, cuesta $ 60 el boleto, por la empresa Aconquija. - A Carlos Paz, Córdoba, sale $ 130 el pasaje. - Para ir a Tilcara y a Purmamarca, se debe tomar un colectivo hasta San Salvador de Jujuy ($ 75) y luego, desde allí, hasta el lugar de destino ($ 10).


http://www.lagaceta.com.ar/nota/367952/Informacion_General/Viajar_al_Norte_costara_un_20pc_mas_este_año.html

martes, 12 de enero de 2010

"Tilcara irradia magia y energía increíbles"


VACACIONES - UN PARAISO EN EL NORTE

"Tilcara irradia magia y energía increíbles"


Martes 12 de Enero de 2010 La ciudad enclavada en la Quebrada de Humahuaca es el destino obligado de los turistas que quieren conocer las raíces indígenas. "Los tilcareños aman las cosas simples de la vida". Sus costumbres ancestrales y la quietud del lugar atraen a los extranjeros .

En el centro de la Quebrada de Humahuaca, cuando el sol alumbra las montañas de Tilcara, el turista evoca aquel recuerdo que aparentemente había desaparecido en su memoria: en el norte argentino -precisamente en Jujuy- sobrevive un auténtico paraíso.
La ciudad de Tilcara es y será por siempre el destino inevitable del viajero en busca de armonía espiritual. Claudia Coronel es tucumana, tiene 22 años y veranea en la villa turística desde que nació. Advierte muchos cambios en la ciudad a lo largo de los últimos años e insiste en que uno se puede enamorar de sus calles, costumbres y habitantes.
"Este lugar irradia magia y energía increíbles. Te olvidás de todos los problemas y experimentás una sensación pura. Quienes nacieron y viven en Tilcara son gente muy sencilla y feliz. Tienen un profundo respeto por la Pachamama, la Madre Tierra. A ellos les agrada las cosas simples de la vida", cuenta la joven a la LA GACETA. "Llegué el 2 de enero. Aquí tengo otra vida, y venir es un ritual casi sagrado para mí. Percibo mucha energía en los lugareños y en los turistas, nadie te niega un saludo. Sos bienvenido en todos lados. Las personas vienen con buena onda y con ganas de conocer gente nueva. Es un pueblo chico en el cual todos nos unimos", agrega sonriente.


Nostalgias del pasado
Tilcara registrará hoy una temperatura máxima de 33° grados y también pronosticaron una fuerte tormenta. Sin embargo, la posibilidad de vacacionar bajo chaparrones y truenos no le preocupa a la joven tucumana. "Me atrapa la historia de este pueblo. Yo viví todo el cambio. Mi papá es jujeño y tenía la costumbre de venir siempre. Me provoca nostalgia verlo reír aquí. Su rostro cambia cuando pisa el suelo tilcareño. Uno se enamora. Conozco chicos que se vinieron a vivir luego de visitar el lugar", explica Coronel, que estudia Biotecnología en la UNT. "Tilcara creció muchísimo. Ahora hay pubs, más hacinamiento y a veces no se puede dormir en ningún lado. Se da prioridad al turista", agregó y aseguró que cada año hay más control policial. Vacacionar en Tilcara es barato. Se puede comer por $10. Además los pasajes de colectivo para visitar los pueblos aledaños no son caros. Lo único que subió de precio es el alojamiento. ¡En los campings cobran $14 la noche!", exclama.


Corazón grande
El pueblo jujeño suele ser visitado por las personas que buscan distenderse al amparo de la naturaleza y lejos del bullicio de las ciudades. "En un día típico tomamos mate en la plaza. La gente va con sus guitarras. Hay comparsas y malabaristas. Le ponen mucha onda a la tarde con sus trompetas y tambores. Antes de ir a las peñas se bebe alcohol en la plaza y por eso al otro día está lleno de envases vacíos. Vienen muchos tucumanos, cordobeses, porteños y extranjeros, especialmente alemanes y franceses", relata.
Después de todo, el territorio aún conserva profundas raíces indígenas. "Los lugareños son tímidos pero cuando entrás en confianza con ellos pueden decirte cosas muy lindas como las que me contó un albañil una vez. Todavía no me olvido de sus palabras. Le dije que las personas del norte tenían más sangre en el cuerpo para resistir la altura de las montañas y la falta de oxígeno. El me respondió que me equivocaba y dijo: ’es porque tenemos el corazón más grande’", concluye.


Servicios

Para llegar.- En auto, por la Ruta 9. En ómnibus a través de la empresa Bault, con un costo de $93 el pasaje.

Camping.- Cuesta entre $10 y $15 por persona.

Hostel.- Dormir cuesta desde $35 a $45.

Hoteles.- Desde $80 la noche.

Pucará de Tilcara.- Cuesta $10 visitar las ruinas indígenas.

Artesanías, cabalgatas, trekking, caravanas en llamas y rappel.- Desde la plaza.

http://www.lagaceta.com.ar/nota/360442/Información%20General/Tilcara_irradia_magia_energia_increibles.html